volver a Noticias

Jorge Mohr destaca el potencial del avellano chileno y el salto tecnológico de la nueva planta de Nefuen en Osorno

August 17, 2026

POR

Grupo Hijuelas

La inauguración en Osorno de la planta de procesamiento de avellano más austral del mundo representa un nuevo paso en el desarrollo de Nefuen y Grupo Hijuelas dentro de esta industria. La instalación incorpora tecnología de última generación para el secado, calibrado, selección y descascarado de la fruta, permitiendo avanzar en eficiencia y calidad para atender los requerimientos de los mercados internacionales.

En conversación con El Agro de Radio Agricultura, Jorge Mohr, director de Nefuen y Grupo Hijuelas, destacó que este proyecto es resultado de más de dos décadas de experiencia en el rubro y de un proceso de integración que comenzó hace ocho años con el procesamiento y exportación de avellano en grano.

De dos meses y medio a un turno

Uno de los principales cambios que representa la nueva infraestructura está en la capacidad de procesamiento. Mohr recordó que, hace ocho años, la empresa necesitaba dos meses y medio para procesar ocho toneladas de fruta en grano, volumen que actualmente la nueva planta puede procesar en un solo turno.

La planta opera con turnos de ocho horas y alcanza una capacidad de 1.000 kilos de grano embalado por hora. Durante el inicio de esta temporada llegó a procesar entre cuatro y cinco contenedores semanales de grano.

Para Mohr, este salto responde a una necesidad concreta de la industria: contar con capacidad suficiente para atender a grandes compradores internacionales, principalmente chocolateras europeas, que requieren calidad, costos competitivos y estabilidad de abastecimiento.

La inversión también incorpora tecnología con inteligencia artificial y selección óptica, permitiendo mejorar la uniformidad del producto y optimizar el proceso. Según explicó, la nueva línea reemplaza el trabajo de 25 personas por turno.

Del mercado chileno a los compradores internacionales

Mohr explicó que el mercado internacional presenta una oportunidad relevante para Chile debido a que alrededor del 90% de la avellana mundial se comercializa en grano. Si bien el mercado chileno ha contado históricamente con un importante comprador de avellana en cáscara, acceder a otros grandes mercados requiere desarrollar capacidad de procesamiento y comercialización de grano.

En ese proceso, Nefuen comenzó a desarrollar relaciones comerciales con empresas de Austria y Alemania interesadas en adquirir fruta en grano, avanzando hacia un modelo integrado que comprende vivero, producción agrícola, procesamiento, empaque y exportación directa.

Mohr señaló además que el contexto internacional abrió nuevas oportunidades para Chile, especialmente después de la helada registrada en Turquía en 2025, que provocó un aumento importante en los precios del grano y llevó a compradores internacionales a buscar nuevas fuentes de abastecimiento.

“Chile tiene la mejor avellana del mundo”

Durante la entrevista, Mohr fue categórico al referirse al potencial productivo del país: “Yo creo que Chile, y soy un convencido, tiene la mejor avellana del mundo.”

El director de Nefuen explicó que Chile cuenta con pocas plagas y enfermedades, además de ventajas climáticas, sanitarias y productivas. A su juicio, uno de los principales desafíos ha estado en avanzar en industrialización, limpieza y secado, precisamente áreas que busca fortalecer la nueva planta.

La estrategia también contempla generar mayor estabilidad comercial para un cultivo de largo plazo. Mohr recordó que el avellano comienza a producir aproximadamente a los cuatro años y que los huertos pueden mantenerse productivos durante décadas. En ese contexto, considera estratégico desarrollar alternativas de mercado que acompañen el crecimiento de las plantaciones.

El frío del sur, una ventaja para el avellano

Otro de los aspectos abordados fue el potencial de las regiones del sur de Chile. Mohr explicó que el avellano requiere determinadas condiciones de frío para lograr una adecuada floración y sincronización entre las plantas masculinas y femeninas.

“El sur tiene la ventaja de tener mucho frío y una muy buena floración”, comentó. Sin embargo, precisó que el desarrollo del cultivo requiere una adecuada zonificación, ya que no todas las zonas presentan las mismas condiciones. Entre los sectores que identificó como especialmente favorables mencionó Osorno Poniente y la precordillera del Biobío, además de zonas de la precordillera del Maule y Chillán.

En este contexto, Mohr señaló que Nefuen actualmente recibe fruta desde el Maule hasta Osorno, y planteó que la estabilidad productiva podría desplazarse hacia el sur a medida que los cambios climáticos reduzcan las horas de frío disponibles en algunas zonas más septentrionales.

Chile busca consolidar su posición mundial

Mohr también proyectó un importante crecimiento de la superficie plantada con avellanos en Chile. Señaló que actualmente existen alrededor de 70.000 hectáreas y que el país podría alcanzar las 100.000 hectáreas, con una producción proyectada de alrededor de 350.000 toneladas en un horizonte de 12 a 14 años.

Para aprovechar ese potencial, sostuvo que será necesario avanzar en aspectos como industrialización, trazabilidad, certificaciones y sustentabilidad, además de fortalecer la limpieza y el secado de la fruta. A su juicio, la experiencia acumulada por la fruticultura chilena constituye una ventaja para desarrollar esta industria.

Una planta que todavía tiene espacio para crecer

Consultado sobre lo que viene para Nefuen y Grupo Hijuelas, Mohr puso el foco en consolidar la producción de los campos y utilizar progresivamente la capacidad instalada de la nueva planta.

“Esta planta este año trabajó alrededor de un 35-40% del potencial.”

El objetivo, explicó, es seguir construyendo volumen, profundizar las relaciones con clientes y aprovechar el reconocimiento que tiene la fruticultura chilena en los mercados internacionales por su calidad y capacidad de cumplimiento.

Finalmente, Mohr destacó la combinación de clima, genética, huertos modernos y tecnología como parte de las fortalezas que Chile está trasladando al cultivo del avellano.

A su juicio, mientras buena parte de la producción mundial mantiene sistemas más tradicionales, los compradores internacionales que visitan los huertos chilenos encuentran una agricultura moderna y tecnificada.

Para Nefuen y Grupo Hijuelas, la nueva planta de Osorno se inserta así en una estrategia de largo plazo que busca acompañar el crecimiento productivo del avellano chileno con mayor capacidad industrial, tecnología y acceso directo a mercados internacionales.

BY

Grupo Hijuelas

Lemas:

hazelnut

Agriculture

Innovation

Compartir artículo: